Condiciones de equilibrio, precipitación y solubilidad

De acuerdo con la expresión del producto de solubilidad de una sal poco soluble, sólo pueden existir en disolución concentraciones de los iones, que permitan que el producto de solubilidad permanezca constante. Así, por ejemplo, en una disolución de AgCl se cumplirá:

Si aumentamos la concentración de uno de los iones, Ag+ o C-, la concentración del otro ion ha de disminuir para que no varíe el Kps; esto se consigue precipitando la sal en exceso. Por consiguiente:

a) Para que una sal precipite, el producto iónico (producto de las concentraciones de los iones elevadas a sus coeficientes respectivos) ha de ser mayor que el Kps.
b) Para que no se forme precipitado, el producto iónico ha de ser menor que el Kps.
c) Para que la disolución esté saturada, el producto iónico ha de ser igual al Kps.

Para una sal cualquiera, AmBn, podemos resumir lo expuesto anteriormente en tres condiciones:




Si nos encontramos con una disolución en la que se cumpla la primera condición, el exceso de sal precipitará hasta que el producto iónico sea igual al Kps. Si, por el contrario, nos hallamos con una disolución en la que se cumpla la segunda condición, esta disolución podrá admitir tanta cantidad de sal, sin que precipite, como la necesaria para alcanzar el Kps.


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