Propiedades Coligativas. Elevación del punto de ebullición

Elevación del punto de ebullición

Una disolución de solutos no volátiles hierve siempre a temperatura más elevada que la de ebullición del disolvente puro. En disoluciones diluidas, la elevación del punto de ebullición es directamente proporcional a la concentración molal del soluto. La relación entre estas dos variables se expresa de la manera siguiente:



donde:
Ate = te disolución — te disolvente;
m es la concentración molal de soluto; y
ke es la constante ebulloscópica, característica del disolvente.

Para el agua, ke es 0,52 °C, de manera que una disolución de agua 1 molal de un soluto no volátil (sacarosa, urea, etilenglicol, etc.) tiene un punto de ebullición de 0,52 °C más alto que el agua pura (100,52°C a 1 atm).

En disoluciones de solutos no volátiles, la elevación del punto de ebullición se explica fácilmente en términos del descenso de la presión de vapor. Como la disolución a una temperatura dada tiene una presión de vapor más baja que la del disolvente puro, ha de alcanzarse una temperatura más alta para que la disolución hierva, esto es, para que su presión de vapor llegue a ser igual a la presión externa. Además, como el descenso de la presión de vapor es directamente proporcional a la concentración de soluto, existe el mismo tipo de relación lineal entre el punto de ebullición y la concentración de soluto, tal y como se observa en la gráfica adjunta.




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